En una inspección no se valora lo que usted hace, sino lo que puede demostrar. La diferencia entre un expediente favorable y una sanción suele estar en la documentación: que exista, que esté completa, que esté firmada y que esté al día en el momento exacto en que se pide.
Revisado en agosto de 2026 · Normativa vigente
Ocho documentos. Si falta uno, el expediente está incompleto.
Documento base del que dependen todos los demás: clasifica la instalación y determina las frecuencias de control. Sin evaluación de riesgo, el resto del plan carece de fundamento técnico.
Descripción de la instalación, esquema de principio, inventario de puntos terminales, responsables designados y procedimientos escritos de cada operación de mantenimiento.
Biocidas autorizados con su número de registro, dosificación, puntos de aplicación y fichas de datos de seguridad. Es uno de los puntos que más se revisa en inspección.
Histórico de temperaturas, desinfectante, limpiezas y desinfecciones, con fecha, hora y operario identificado en cada anotación.
Acta de cada toma con identificación del punto y condiciones, junto al boletín del laboratorio acreditado. El boletín suelto, sin acta, pierde valor probatorio.
Cada desviación detectada, la medida adoptada, el responsable y la fecha de cierre. Un registro sin incidencias durante años no genera confianza: genera sospecha.
Documento final que acredita que la instalación cumple el RD 487/2022, emitido tras revisión interna de todo el expediente.
Todo lo anterior consolidado y exportable en PDF desde la plataforma, accesible en el momento en que se solicite.
De 6 a 8 semanas desde la firma del contrato. El plazo lo marcan la evaluación de riesgo inicial y los tiempos del laboratorio, no la tramitación administrativa. En casos urgentes activamos protocolo de emergencia con documentación provisional en 48-72 horas.
Sí. El RD 487/2022 es normativa estatal y los boletines proceden de laboratorio acreditado por ENAC, reconocido por las autoridades sanitarias de todo el territorio. Las comunidades autónomas pueden añadir requisitos propios, que también incorporamos al expediente.
La evaluación de riesgo se revisa cuando cambia la instalación o su uso, y en todo caso de forma periódica. Los registros de parámetros y mantenimiento son continuos, y las analíticas siguen el calendario que fija la clasificación de riesgo.
La revisamos y le decimos qué es aprovechable y qué no. Es frecuente encontrar planes de control genéricos que no describen la instalación real, o evaluaciones de riesgo sin metodología. Partir de una base defectuosa sale más caro que rehacerla.
Revisamos gratis la documentación que ya tiene y le decimos exactamente qué falta para que el expediente resista una inspección.